Un día después de cientos, caminando y celebrando en las cercanías de Stuttgart.


 

Un día después de cientos…

Nadie sabría muy bien decir cuando empezó, de pronto un examen, una beca y el avión… Así me recuerdo yo que empezó.

Una buena despedida y luego por un par de años solo fue frente al computador.

Así pasaba el tiempo, a veces teníamos conexión y otras veces no, conversábamos, reíamos, nos poníamos al tanto y unas cuantas veces también brindamos.

Pasaron días, semanas meses y años, trabajando, perdidos, a ratos desconectados por estudios al otro lado del charco.

Antes de que todo se armara y poder partir, en algo participe; no recuerdo con exactitud el día exacto, solo recuerdo que fue de madrugada entre las 03.00 y las 05.00 horas, a ratos en inglés y después en español, siempre en silencio, recibiendo hojas, bocetos y consultas, (al principio también configure el escáner, con una pequeña demora, para tener una resolución que me permitiera sentirme tranquilo con mi trabajo de copia y archivo, demora que solo después de la última conexión fue aceptada ) que era  necesario enviar digitalmente.

Pasaba la hora en silencio, a ratos, solo a ratos, algunos ronquidos que cruzaban quien sabe cuántos muros, interrumpían el tac tac tac de los dedos en el teclado.

Cada 45 minutos pude conversar, decir tonteras o molestar, lo demás en el tiempo fue recibir y copiar.

Fueron creo unos de las mejores madrugadas que he tenido, sin pensarlo comenzaba yo también a soñar, a extrañar y de vez en cuando, solo de vez en cuando, a admirar.

La madrugada paso, un café en la mañana cuando ya todo funcionaba y luego a dormir, de ahí en adelante todo fue esperar.

Pasaron esos cientos de días y a mi nuevamente me toco madrugar (ahora entre inglés, alemán y español), impensado desde el comienzo ahora también pude ayudar a terminar.

Paso el ultimo día después de cientos y nos fuimos a pasear, creo es uno de los días más fríos que me ha tocado caminar, pero la cantidad de sonrisas y afectos ahí estaban, todos en frente mío y de cierta forma yo llevaba el orgullo de todos los que en un momento nos quedamos atrás…

Un día después de cientos, caminando y celebrando en las cercanías de Stuttgart…

Stuttgart, Alemania, Enero 12 del 2012,

error: © Diego Anabalón